Lo que parece una excursión normal y corriente a una playa remota se convierte en toda una experiencia sobre la amistad y la intimidad. Con un estética de los años 70, “Winona” es una celebración del cuerpo femenino en una playa paradisíaca en Grecia.
Cuatro jóvenes y su perro pastor Froso disfrutan del calor del sol y del fresco del mar. Juegan, bailan y cantan. El día da paso a juegos tontos y a bromas de niñas. La casa de la colina se cierne sobre ellas; se suelen escapar a ella y especulan sobre sus inquilinos. La risa interrumpe las lágrimas. La fantasía se lleva las lágrimas. Hasta que el día llega a su fin y empiezan a recoger sus cosas para marcharse. De manera modesta, misteriosa y sumamente nostálgica, Winona se aferra a su secreto agridulce hasta el último instante.