Elio Quiroga resucita a Max Linder a través de un ensayo cinematográfico que utiliza los más variados recursos –imágenes de archivo, actores profesionales, testimonios de expertos...- para descubrirnos no solo su historia sino también la de su hija, Maud, y su lucha para recuperar el legado y recuerdo de un padre genial, pero siempre ausente.La historia del cine está llena de huecos. De ausencias y olvidos que son tan importantes, si no más, que sus títulos y personajes más populares, pues sin ellas la imagen en movimiento nunca hubiera sido el arte e industria que ha llegado a ser. Una de estas ausencias es, al menos para el gran público, la figura y personalidad de Max Linder, uno de los grandes del cine mudo, para muchos, la primera auténtica estrella de la comedia, un personaje tan fascinante como controvertido.